La biopsia de próstata tiene como objetivo la obtención de muestras de tejido de diferentes sitios de la próstata para su estudio al microscopio, por el médico patólogo, y determinar si se encuentran células malignas que corroboren la existencia de un cáncer de próstata y a su vez clasificarlo de acuerdo con los cambios que presenten las células -lo que determina el grado de agresividad del cáncer- principalmente mediante clasificaciones como la escala de Gleason. En la escala de Gleason se asigna un valor numérico que va del 3 para cambios leves en la célula -menos agresivo-, al 5 para cambios más severos -más agresivo-. En cada biopsia se asignan 2 valores, uno de acuerdo al sitio donde hay menos cambios celulares y otro al sitio donde se detectan más cambios, dando por resultado final la suma de estos dos 2 valores y que representará el grado de Gleason del tejido tumoral (esto es: 6, 7, 8, 9 o 10), siendo el cáncer con comportamiento menos agresivo el Gleason 6 y el cáncer con el comportamiento más agresivo Gleason 10.
Adicional a la escala de Gleason existe otra clasificación, la clasificación ISUP (por sus siglas en inglés International Society of Urological Pathology) en la cual se establece una clasificación de grados de grupos pronósticos de acuerdo a los diferentes grados de Gleason: grupo 1= Gleason 6, grupo 2= Gleason 7 (3+4), grupo 3= Gleason 7 (4+3), grupo 4= Gleason 8 (4+4, 3+5, 5+3), grupo 5= Gleason 9 y 10. El de pronóstico más favorable es el grupo 1 y de pronóstico más desfavorable es de grupo 5.
El paciente que es sometido a una biopsia prostática deberá recibir una preparación especial para reducir la posibilidad de complicaciones derivadas del procedimiento. Dentro de las recomendaciones para un paciente a ser sometido a una biopsia prostática se encuentran:
Como se mencionó en un principio existen diferentes métodos para realizar una biopsia prostática, pero el método estandarizado es la realización mediante la sonda ultrasonográfica o transductor transrectal. Para iniciar el procedimiento se requiere de la aplicación de anestesia local en el recto y posteriormente en la próstata. A continuación, se introduce un transductor a través del recto con el que, por medio de ondas sonoras, podremos ver la próstata en una pantalla; acto seguido, a través de una pequeña aguja se tomarán muestras de diferentes sitios de la próstata. Una vez tomadas las muestras, se corrobora que no exista sangrado en los sitios de las punciones y se retirara el transductor, finalizando el procedimiento.
Habitualmente es un procedimiento ambulatorio con una duración aproximada de 30 a 45 min.
Las muestras de tejido prostático son enviadas al médico patólogo para su evaluación.
Toma de biopsia de la prostática
Imagen ultrasonográfica de la próstata
Gracias a los avances de la tecnología en materia de estudios de imagen, en la actualidad existe una nueva forma de realizar la biopsia prostática que permite tener mayor precisión en los sitios que se van a puncionar y obtener el tejido para su análisis al microscopio. La biopsia prostática por fusión consiste en la realización de un estudio de resonancia magnética multiparamétrica para obtener información mediante imagen, de las zonas de la próstata con sospecha de cáncer de próstata, y posteriormente mediante un programa especial se fusionan dichas imágenes de la resonancia magnética multiparamétrica con la imagen en tiempo real del ultrasonido transrectal, lo que permite una mayor certeza en la toma de las biopsias prostáticas en las zonas con mayor sospecha de cáncer.
Algunos pacientes pueden presentar sangrado al eyacular posterior a la biopsia y esto podrá mejorar con los medicamentos analgésicos y antiinflamatorios.
Una proporción mínima de pacientes que son sometidos a una biopsia prostática pueden presentar una infección más severa conocida como sepsis, la cual requiere un tratamiento intrahospitalario con antibióticos de amplio espectro a través de la vena junto con otro tipo de medicamentos que permita un mejor control del proceso infeccioso.
El tener un diagnóstico confirmado de cáncer de próstata conociendo sus características celulares, es el elemento principal para determinar el tratamiento a seguir y la biopsia prostática permite conocer dichas características, por lo que aun cuando es un procedimiento invasivo no exento de molestias y riesgos, es la única forma de conocer la presencia y la agresividad del cáncer de próstata.
La interpretación y análisis de los datos obtenidos de la biopsia prostática permitirá establecer la mejor alternativa de tratamiento para el paciente con cáncer de próstata, la experiencia de nuestros médicos en Urología Oncológica Siglo XXI nos permite determinar la mejor alternativa de tratamiento que requiere cada paciente, buscando adicionalmente y en todo momento mantener la mejor calidad de vida posible.
Para tratar a un paciente con cáncer de próstata, se tienen que tener en cuenta ciertos factores, unos están relacionados a las características propias del tumor (factores tumorales) y otros que están relacionados al paciente (factores del paciente).
Como se mencionó en el artículo anterior, “Tratamiento cáncer de próstata (1)”, en la determinación del tratamiento considerando las características propias del tumor, cuando el tumor invade estructuras adyacentes a la próstata
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